Destino China: La Gran Muralla en Mutianyu
El primer gran monumento, y con lo de gran creo que me quedo corto, de China que vimos fue la Gran Muralla China, ese pedazo de construcción que se ha convertido en una de las 7 maravillas del mundo moderno y la única estructura creada por el hombre que es visible a simple vista desde el espacio.
La Gran Muralla China comenzó a construirse hace más de 2000 años bajo la dinastía Qin. Un muro que pretendía defender al territorio unificado de China de las invasiones procedentes de Mongolia y alrededores. Con más de 6 metro de altura y más de 8000 km de longitud, se hace complicado pensar cómo pudieron construirla y vigilarla.
De todas las zonas que existen para visitar la Gran Muralla China, el tramo de Mutianyu fue el que elegimos por recomendación de nuestro colega Luis y del que finalmente fue nuestro guía, David. Una persona que conocimos en el mismo aeropuerto de Pekín y que ha marcado todo nuestro viaje. David, chino de nacimiento, estuvo viviendo en EE.UU. y eso se notaba en su inglés y en su mentalidad. Todo eso, unido al precio de la excursión, nos hizo decantarnos por ir con él a la muralla.
El precio de la excursión fuero 150 yuanes por persona e incluía el traslado ida y vuelta en una furgoneta para los 7, la comida y a David como guía. A posteriori, creo que el precio estuvo muy bien para el recorido que hicimos y las explicaciones que nos dio.
La excursión en la Muralla China puede ser dura, dependiendo de la zona a la que vayáis, y calurosa. Por tanto, el primero consejo es que llevéis bastante agua, ya que allí te la venderán a un precio 3 o 4 veces mayor. También deberíais de ir bien desayunados, por eso de coger fuerzas. Pensar que vais a estar pateando unas 5 horas, siempre en cuesta.
Y con una gran cuesta de subida comenzó la mañana. Tras casi dos horas de furgoneta llegamos a nuestro punto de partida. Era un pequeño restaurante del que no parecía salir ningún camino, sin embargo pronto comenzamos a subir por unas empinadas piedras hasta llegar a una zona de la muralla bastante en ruinas.
Allí se podía apreciar partes de la muralla y alguna torre en pie, en la que pudimos entrar. También se veían paisajes increíbles de la zona reconstruida y de la zona en ruinas. Unas vistas que nos despistaban por momentos del cansancio acumulado de la subida.
Mientras andábamos David nos contó algunos detalles de la muralla, como por ejemplo que todo el mundo llamado a construir la muralla debía obdecer o él y siete generaciones de su familia sería asesinadas. También pudimos saber que las piedras eran traídas de canteras cercanas a Beijing, lo que facilitaba su traslado.
Tras mucho ascender, por fin llegamos a la zona restaurada, donde se podía pasear por encima de la muralla. El combinar la parte derruida con la parte nueva resultó muy interesante y yo se lo recomiendo a todo el mundo. Sin embargo, al rato de andar por este tramo nuevo, tuvimos que volver ya que nosotros no habíamos pagado el ticket y nos aproximábamos a las taquillas. Para los que queráis entrar pagando el precio de la entrada es 40 yuanes (y cuidado porque pueden cobraros distinto en cada taquilla). Tampoco probamos el famoso tobogán por el que puedes bajar, ya que nuestra furgoneta estaba en el otro extremo de la ladera, pero creo que tiene que molar bastante.
En resumen, la Gran Muralla China, y en especial este tramo de Mutianyu, es un lugar que debéis de visitar si o si en vuestro viaje a Beijing. Estoy seguro que os encantará.




